lunes, 17 de agosto de 2015

El emprendimiento; arma de doble filo

Emprendedor es aquella persona que más que tener un objetivo fijo, lucha por ver dicho objetivo convertirse en realidad. Este fue el caso de Hernán Hernández, presidente de Comcel, la segunda empresa más grande de Colombia.

En la entrevista que le hicieron para noticias caracol, Hernández contó cómo su persecución de fama, dinero y poder, si bien lo llevaron a cumplir con su objetivo, también significó un duro golpe a sí mismo como persona.

Como Hernán, hay uno pocos más que pueden decir que han conseguido lo que se proponían, teniendo en común que para todos ellos, el éxito era su único objetivo; se levantaban cada día con el propósito de ver su sueño cumplir. Lo que diferencia un soñador de un emprendedor es el actuar, el querer tanto lo que se proponen, que concentran todo su actuar en pro a esto.

Dicha motivación que forma a los emprendedores puede venir en diversas formas. En primer lugar, puede ser positiva o negativa; es decir que no necesariamente la motivación viene del apoyo y la seguridad que ejerza un grupo de personas, llámese familia, amigos o comunidad, sino que también se puede dar por la ausencia de esta, por el maltrato, la represión y el abuso que sufra  una persona, como fue el caso del presidente de Comcel.  En segundo lugar, puede verse influenciada por factores internos como la auto superación, el inconformismo y la necesidad, o pueden ser externos como el deseo de ayudar o complacer a otros, o la búsqueda de la salida de una situación en particular.

Una última cuestión a tener en cuenta es que no basta tan solo con perseguir un objetivo, a pesar de que esto sea lo que lleva al emprendimiento, sino que es igual de relevante saber como mantener a flote dicho objetivo. Por ejemplo, poniéndonos en el caso de Hernán Hernández, a pesar de que logró salir de la situación en que se encontraba y llegó a convertirse en una persona poderosa, tal como quería, el no saber manejar la situación que tanto esperaba, lo llevó a que no fuera posible que se mantuviera en ella; el estrés, la soberbia y la prepotencia lo llevaron a un estado de deteriorada salud, que le significó su posición y prestigio. Con esto quiero decir que hay que ser muy consientes en la administración tanto de los recursos materiales como de los personales, ya que de ello depende de qué tan beneficioso sea que la meta por tanto tiempo perseguida se cumpla.

viernes, 8 de mayo de 2015

Cómo conseguir una meta

Persiguiendo metas


Un proyecto, sin importar cuál sea, es algo que deseamos obtener o cumplir, pues de no ser así, jamás nos lo hubiéramos propuesto. En este orden de ideas, es posible afirmar que tenemos la necesidad (a nivel personal) de cumplir con nuestro objetivo, y hay solo dos cosas que quiero decir al respecto:
En primer lugar, que es necesario tener un cambio de actitud para esto, ya que si no lo necesitaramos, lo habríamos obtenido sin tener que proponernoslo, por esto, cumplir una meta es más difícil en medida en que dicha meta es más ambiciosa, pues necesitará de un cambio más grande.
En segundo lugar, hay que saber realizar dicho cambio, pues en ocasiones podemos ser tan ambiciosos que nos cegamos nosotros mismos respecto a nuestras acciones pues lo único en la mira es el cumplir con nuestro proyecto y esto no puede ser así. Como personas tenemos una - valga la redundancia - personalidad determinada y junto con ella, ciertos principios y valores que nos caracterizan, y no podemos ver estos elementos como un obstáculo a la meta sino como un medio para esta, pues a medida que no abandonamos quienes somos, ganamos así sea experiencia, que nos indica el camino correcto -aunque en ocaciones más duro de realizar- para poder llegar a lo que tanto deseamos.
Las personas de éxito no son las que tienen más, sino aquellas que recuerdan que eso son, personas, y con esto en mente, trabajan día a día para crecer y ven en esto no una lucha, sino felicidad, pues saben que al mejorar, se acercan a sus sueños.

El poder de las decisiones.

En undécimo grado

El último año del ciclo escolar es, sin lugar a dudas, donde se evidencia la educación obtenida en los años anteriores y no solo en el ámbito académico sino también en el personal.
Durante esta época es necesario tomar una serie de decisiones cómo qué hacer a continuación; estudiar, viajar, descansar, trabajar y demás.
Al momento de escoger qué estudiar (si se decide estudiar) entran a jugar ciertos factores determinantes. Hay que tener muy claro qué es lo que se espera de la vida a futuro, el proyecto de vida, para poder tomar una decisión que vaya encaminada lograr cumplir con él. Además, es necesario conocerse a sí mismo, sus capacidades, talentos y dificultades, pues no es sólo querer sino también poder. Así mismo es necesario conocer sobre el campo de aplicación de los estudios; saber cuánta demanda hay, qué trabajos puede realizar, qué le gustaría hacer, cómo es el ambiente en que se va a desenvolver, etc.
Si bien es cierto que es una decisión muy personal y que no debería interferir en ella más que uno mismo y lo que cada quien se proponga, también es necesario conocer el efecto de esta decisión tanto a nivel personal, el estilo de vida; a nivel familiar, si hay negocios en la familia, si se piensa ayudar financieramente o simplemente que tan aprobado sería en este circulo social; y social, en cómo la profesión que desea ejercer va a contribuir o que efectos tendrá dentro de la sociedad q¿en la que vive o desea vivir.
De esta forma vemos que no es una cuestión que simplemente se pueda decidir a la ligera pues tiene bstantes implicaciones fuera de lo personal y en esta misma medida, vemos también que toda profesión u oficio es importante pues juega un papel dentro del mundo en que nos movemos.

domingo, 15 de marzo de 2015

La cultura cibernética



La cultura cibernética surge en el momento en que cualquiera hace uso del internet. Así como uno no se lleva las cosas de la casa de la abuelita, tampoco es bien visto llevarse los datos, la información, archivos y demás del ordenador de alguien.

En mi opinión, el primer paso para promover esto, es no dar papaya. Por supuesto, eso no justifica el hecho de que los demás se aprovechen y hagan lo que deseen con lo que es de uno, pero ¿hasta qué punto pudimos prevenir eso con ser un poco más precavidos?

Yendo al punto, la mejor forma de evitar que se den situaciones como esta es promoviendo precisamente, la cultura cibernética, inculcando en los estudiantes de cualquier institución los efectos y consecuencias tanta para el infractor como la víctima, para que se tome conciencia de lo erróneo de la situación, desde los derechos del autor hasta el robo por internet.

Por ejemplo, yo como estudiante, sé que cada vez que tomo algo de cualquier libro o página, es necesario citar dicha fuente, pues no es mi trabajo sino el de alguien más que estaría haciendo pasar como propio, y aunque no parece la gran cosa, por algo se empieza, por pequeños compromisos para construir  un internet más seguro.

¿Qué es la cibernética?


El impacto del internet



Hoy en día, la publicación y búsqueda de información es cosa indispensable. Como estudiante, el internet es una gran herramienta tanto para consultar sobre cualquier tema como para adquirir conocimiento vía tutoriales, clases on-line y demás, pero también se vuelve un facilismo que tiende a llevar a la mediocridad, pues a pesar de ofrecer una enorme variedad de fuentes e información, si se busca en 3 páginas distintas, es mucho.

Ya en un nivel más profesional, las aplicaciones web se vuelven de gran ayuda para organizar el tiempo, facilitar tareas y en fin, para casi cualquier cosa. A su vez  el internet y su libertad de publicación permiten a cualquier usuario compartir información sobre su empresa, buscar a la competencia, publicar datos, informes, reportes, críticas, comentario y todo tipo de cosas que pueden ser tanto constructivas como destructivas, y es allí donde entra el problema.
Así pues, la misma libertad de publicación interfiere con el objetivo cultural y educacional que pueda tener un navegador, puesto que la veracidad de las fuentes no es confiable, o muchas veces, es subjetiva, engañosa o simplemente falsa.

Como podemos ver, el mundo cibernético es parte de nuestra sociedad, influye en nosotros y en el mundo. Ha llegado al punto donde en realidad tiene poder de convicción sobre las personas al ser un medio de comunicación masivo, accesible por todos.