Verán, mi nombre es Felipe Suárez y desde pequeño, me acostumbré a no hacer nada, pues mi madre, siempre llegaba de noche, y me hacía todo trabajo que necesitara entregar, pero el tiempo pasa y uno va creciendo y conseguí un trabajo como asistente de soporte técnico en un colegio, pero me despidieron, pues todo lo hacía después de la fecha en la que se suponía que debía estar hecho y así pasaron cinco años de mi vida, de trabajo en trabajo.
Un día cualquiera, me llegó una increíble oferta de trabajo, querían que les ayudara a diseñar la primera aplicación móvil para nano-computadores, trabajé duro y en mi opinión hice un excelente trabajo, pero de nuevo, por mi falta de organización, algo salió mal.
llegué a la empresa a presentar mi diseño, y luego de hacerlo, me dijeron que la fecha máxima de entrega había sido hace cinco días, y de nuevo quedé despedido.
Meses después, salió a la venta esta aplicación, mí aplicación, ¡me la habían robado!, indignado fui a reclamar pero como yo había sido despedido y el material me lo había proporcionado la empresa, ese trabajo no era mío, todos los derechos eran de ellos.
Después de esto todo cambió, poco a poco, comencé a organizar mi tiempo y fui logrando establecerme en un trabajo fijo, cuando tuve la oportunidad, creé mi propia compañía de computación y programación, tengo el trabajo controlado, no volví a descuidar algo, aprendí que si quiero algo, debo programarme, tal y como lo haría con una nueva aplicación.
